aa Inclusión, accesibilidad y seguridad: las claves de una CBDCEn las últimas semanas, el Banco de Canadá ha publicado una serie de análisis sobre los avances referentes a las monedas digitales, en concreto, sobre las monedas digitales emitidas por bancos centrales (CBDC). Tal y como avanzábamos en nuestro anterior artículo relativo a los trabajos para la confección del ‘euro digital’, la transformación digital está revolucionando el sector financiero, trayendo consigo numerosas innovaciones.

Según las investigaciones publicadas por el Banco de Canadá, la implantación de una CBDC conllevaría una serie de beneficios como, por ejemplo, la mejora de la inclusión financiera, una nueva forma de pago, una mayor resiliencia y, también, menores costes. En otras palabras, una CBDC con accesibilidad universal podría ofrecer una opción de pago digital transparente y más barata. Asimismo, de acuerdo con sus conclusiones, una CBDC debería ser tan accesible como el efectivo (Minwalla, C. 2020), permitiendo transacciones tanto en línea como offline, así como realizarlas mediante un smartphone, como sin él. Un CBDC podría diseñarse para ser inclusivo de modo que los usuarios no necesiten un banco, acceso a internet o un teléfono para usarlo.

En resumen, las investigaciones auspiciadas por el Banco de Canadá orientan el éxito de este nuevo método de pago a que “integre las características deseables del efectivo con capacidades mejoradas de transacción”.

En esta serie de estudios, el Banco de Canadá también pone el foco de atención sobre otro elemento fundamental de los sistemas CBDC: la seguridad. Si la moneda digital no goza de la seguridad necesaria, perderá cualquier ápice de confianza pública. Así pues, una CBDC debe garantizar la seguridad desde el inicio para todos los casos de uso, según el estudio “Security of a CBDC”. Para ello, el sistema de una CBDC debe garantizar la confidencialidad, la integridad y la disponibilidad.

En este sentido, y muy íntimamente ligado a los desafíos en materia de seguridad, las CBDC se enfrentan a retos en materia de gobernanza. Según las tesis de Minwalla puede asumirse que una moneda digital es infraestructura financiera crítica, por lo que los bancos centrales deberían asumir el control de los componentes y sistemas de la CBDC.

Por último, otra de las investigaciones publicadas por el Banco de Canadá en las últimas semanas se centra en la posibilidad de que las CBDC compitan o sustituyan a los depósitos tradicionales. Según los autores, una CBDC es un nuevo activo seguro que tiene un triple uso: en primer lugar, y como veníamos diciendo, puede usarse como efectivo; en segundo lugar, como depósito de valor; y, en tercer lugar, como método de pago para transacciones.

 

Para más información, puede consultar las investigaciones aquí.

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