Leer artículo en PDF

 En defensa de la soberanía y la libertad monetaria  

markus winkler BvlxNyjnIzg unsplash El euro digital al rescate de la moneda únicaCon el fin de proteger la soberanía monetaria, la Comisión Europea ha propuesto garantizar el acceso a los billetes y monedas en euros como moneda liberatoria y reglamentar la emisión de euros digitales como complemento del efectivo. Por Fernando ZUNZUNEGUI, de ZUNZUNEGUI ABOGADOS.

Es una reacción defensiva de la Comisión Europea ante la competencia que surge de las criptomonedas privadas y del dinero digital de los bancos centrales.

El euro digital: nueva forma de dinero del Banco Central Europeo

El dinero forma parre de las carteras de inversión. De hecho, las criptomonedas se han incorporado a la gama de productos de inversión. En este ámbito hay una novedad normativa a la que debemos estar atentos. La Comisión Europea aprobó el pasado 28 de junio un paquete normativo sobre el euro para garantizar el acceso y uso del efectivo en billetes y monedas en euros, y al mismo tiempo habilitar al Banco Central Europeo (BCE) para emitir el euro digital como complemento del efectivo. El objetivo principal de la propuesta es defender el euro como moneda global frente a la competencia privada, con proliferación de criptomonedas estables, y la competencia pública derivada del dinero digital emitido por otros bancos centrales (CBDC). Según el historiador Theodor Mommsen el control de la moneda es un juego de poder, de la lucha por la hegemonía política. Esta es la razón principal para crear una infraestructura que permita emitir el euro digital. El euro físico necesita el complemento del euro digital, ancla monetaria en la era digital. La propuesta diseña el euro digital como nueva forma de dinero público. Se defiende la soberanía monetaria, pero con las cautelas necesarias para salvaguardar la estabilidad bancaria y proteger la privacidad de los usuarios.

Tras dos años de investigación entramos en otoño la fase de realización del proyecto, planificando su lanzamiento. La propuesta de la Comisión Europea habilita al BCE para emitir el euro digital. No le obliga emitirlo. Lo deja a su potestad como autoridad monetaria independiente. Lo cual puede llevar años, según reconoce la Comisión. En la práctica el BCE será el encargado de autorizar la emisión del euro digital a los distintos bancos centrales de los Estados miembros. En su distribución se dará prioridad a los residentes en la eurozona. Se podrá acceder al euro digital a través de cuentas abiertas en un banco u otro proveedor de servicios de pago. Estas entidades garantizarán el acceso online y offline al euro digital. Pero también se podrá acceder al euro digital a cambio de efectivo sin contar con cuenta bancaria, lo cual podrá hacerse a través de las infraestructuras públicas designadas por cada Estado Miembro, como pudiera ser Correos. Se podrá acceder al euro digital a través de aplicaciones como la European Digital Identity Wallet, un tipo de cartera digital personalizada que se podrá gestionar desde el teléfono móvil.

La propuesta quiere dar plena libertad a los ciudadanos para que elijan el formato de moneda que quieren usar, por lo que será posible tener una cuenta con dinero físico y otra con dinero digital, cuentas que además podrán estar vinculadas entre sí. Entre otros servicios, se podrá hacer el cambio de un tipo de cuenta a otro, tener más de una cuenta con euro digital, con más de un usuario por cuenta, o cambiarse de proveedor de servicios de pago. Se garantiza la mutua convertibilidad a la par entre las monedas y billetes en euros y el euro digital.

La Comisión Europea considera que los beneficios a largo plazo de la introducción del euro digital superan a los costes. Pero lo cierto es que la distribución y uso del euro digital podrá reducir los ingresos de los sistemas de tarjetas y reducir la liquidez de la banca, por conversión de depósitos en la nueva moneda. Para garantizar la estabilidad bancaria, la Comisión podrá limitar la cantidad de euros digitales que una persona puede tener en su cuenta. Es un medio diseñado para los pequeños pagos. De este modo, se quiere preservar el negocio bancario y garantizar la efectividad de la prevención del blanqueo de capitales. Sin duda hay que lograr un equilibrio entre la estabilidad y la satisfacción de las necesidades de los usuarios. Para Margarita Delgado, Subgobernadora del Banco de España, de conformidad con la Comisión Europea, “un límite de 3.000 euros sería acorde con las necesidades de los usuarios minoristas y evitaría efectos negativos en el sistema financiero”. Este límite vendrá acompañado de un mecanismo de reversión al euro físico denominado «waterfall». Esta cascada está pensada para garantizar que el usuario pueda efectuar y recibir pagos en euros digitales por encima de cualquier límite a través de una cuenta bancaria vinculada, si bien al recibir un abono que supere los 3.000 euros, el exceso se transferirá automáticamente a la cuenta bancaria vinculada. Tampoco se quiere que el euro digital se convierta en un producto de inversión. Con este fin se limitará su remuneración para hacerlo poco atractivo en comparación con otros activos líquidos de bajo riesgo como pueden ser los depósitos tradicionales que si pueden ser objeto de remuneración. Con estas medidas se quiere evitar que la emisión del euro digital pueda convertirse en un cisne negro que impacte sobre la rentabilidad y liquidez de la banca.

Moneda de curso legal

La proliferación de criptomonedas privadas aconsejaba una reflexión sobre el euro y su reconocimiento como moneda de curso legal de aceptación obligatoria y con poder liberatorio de las deudas. Reconocido en los Tratados, el curso legal del euro carece de desarrollo reglamentario. La propuesta lo reglamenta en sus dos modalidades, física y digital. Salvo determinadas excepciones ningún beneficiario podrá rechazar los euros entregados como medio de pago de una deuda, sin perjuicio de que las partes en ejercicio de la autonomía de la voluntad decidan utilizar otro medio de pago. Solo se podrá rechazar el pago en euros cuando la excepción resulte proporcional y además en una actuación conforme a la buena fe. Por ejemplo, se pueden limitar los pagos con billetes de alta denominación en compras de escasa cuantía. Los Estados miembros deberán hacer un seguimiento de la aceptación del euro como medio de pago y tomar medidas cuando detecten que se incumple esta obligación. También deberán garantizar el acceso al efectivo tanto en las zonas urbanas como en las rurales.

A su vez, la propuesta garantiza de forma expresa el derecho a pagar con euro digital, con obligación de aceptación por parte del beneficiario. En consecuencia, no serán vinculantes aquellas cláusulas contractuales no negociadas individualmente que excluyan el euro digital como método de pago. Amazon y las demás plataformas que actúan como guardianes del acceso al mercado global deberán garantizar el uso del euro digital en los pagos en el mercado interior.

La inclusión financiera es otro de los objetivos del euro digital. Se desea garantizar el acceso universal a los servicios de pagos. Con este objetivo, la banca queda obligada a prestar servicios básicos en euros digitales en las mismas condiciones que los presta en la actualidad. Como bien público, deberán ofrecer a las personas físicas de forma gratuita cuentas básicas en euros digitales. A su vez, la propuesta trata de evitar que la digitalización de lugar a la exclusión monetaria. Por esta razón, las personas físicas y las microempresas no quedan obligadas a aceptar el euro digital como medio de pago. Si bien, los comerciantes que acepten el pago con tarjeta bancaria también tendrán que aceptar los pagos en euro digital.

La privacidad del euro digital

La cuestión más polémica sobre la emisión del euro digital es la posible pérdida del anonimato que proporcionan los pagos en efectivo. De hecho, la privacidad es la principal característica que debería ofrecer el euro digital, según la encuesta pública realizada por el BCE. Como cuestión de principio, la propuesta considera que el euro digital podrá ser utilizado con la misma confidencialidad que el euro físico. Es una privacidad comparable pero no igual. La digitalización siempre conlleva un riesgo de trazabilidad y por lo tanto de acceso a datos personales. Los pagos en línea vinculados a cuentas en euros digitales abiertas en entidades de crédito serán tratados a efectos del control del blanqueo como los vinculados a cuentas en euros físicos. A su vez, se garantiza un alto grado de privacidad en los pagos en euros digitales fuera de línea. Pero por razones de control del blanqueo de capitales se excluye el pleno anonimato. En suma, se trata de lograr un difícil equilibrio en el que se proteja la privacidad al tiempo que se garantiza la rastreabilidad. “No existe intención ni motivos para examinar a fondo en qué gastan las personas su dinero ni cuánto gastan”, según manifiesta la Subgobernadora Margarita Delgado.

Publicado en la Revista Asesores Financieros EFPA, nº 13, octubre 2023

Más números de la Revista Asesores Financieros

Logo El euro digital al rescate de la moneda única

 

 

 

Zunzunegui Abogados, coordinadores de Regulación de EFPA España

print button gray El euro digital al rescate de la moneda única

Deja un comentario