Fernando Zunzunegui

socj13 Jurisprudencia social en la Sala PrimeraLas sentencias 23 y 24 del Pleno de la Sala de lo civil del Tribunal Supremo de 3 de febrero de 2016, desestiman los recursos de Bankia confirmando la nulidad por vicio en el consentimiento en dos operaciones de suscripci贸n de acciones en la salida a bolsa de esta entidad, por importe de 20.868, 75 y 9.997,50 euros. El Tribunal Supremo pasa por alto la 鈥渋mprecisi贸n y confusionismo鈥 que la Audiencia Provincial detect贸 en la demanda inicial y que en su propia opini贸n 鈥渘o fuera un dechado de formulaci贸n y precisi贸n jur铆dica鈥. Lo importante es que el folleto que acompa帽贸 a la oferta p煤blica de las acciones 鈥渃onten铆a informaci贸n econ贸mica y financiera que poco tiempo despu茅s se revela gravemente inexacta鈥. Considera como un hecho probado y notorio que el folleto conten铆a graves inexactitudes. A partir de aqu铆 las sentencias contraponen a los 鈥減eque帽os inversores鈥 a los que llega denominar 鈥減eque帽os ahorradores鈥, frente a los 鈥渕谩s cualificados鈥, 鈥済randes inversores鈥 o 芦inversores institucionales鈥. Esta contraposici贸n se realiza para considerar que en los peque帽os hay error derivado del folleto y que en los grandes no hay error, y si lo hay no ser铆a excusable, 鈥減ues tienen otros medios para obtener la informaci贸n鈥.

En este 谩mbito, Bankia alega y las sentencias admiten que los peque帽os inversores no leen el folleto. Y si no leen el folleto faltar铆a la relaci贸n de causalidad entre las inexactitudes del folleto y el vicio en el consentimiento. Aqu铆 la argumentaci贸n de la sentencia resulta contradictoria.

Seg煤n dice una de las sentencias 鈥渆l folleto se publica para que los potenciales inversores tomen su decisi贸n, incluso aunque no lo hayan le铆do, puesto que el folleto permite una 芦diseminaci贸n禄 de la informaci贸n en 茅l contenida, que produce la disposici贸n a invertir鈥. En otras palabras, 鈥渜ue cada concreto inversor haya le铆do en su integridad el folleto presentado ante la CNMV o no lo haya hecho, no es tan relevante, puesto que la funci贸n de tal folleto es difundir la informaci贸n sobre la situaci贸n patrimonial y financiera de la sociedad cuyas acciones son ofrecidas p煤blicamente entre quienes, en diversos 谩mbitos de la sociedad, crean opini贸n en temas econ贸micos, de modo que esa informaci贸n llegue, por diversas v铆as, a esos potenciales inversores鈥. Luego se constata en la propia fundamentaci贸n de las sentencias que los peque帽os inversores no leen el folleto y se dejan influir por los analistas quienes crean la opini贸n recogida en los medios de informaci贸n. Esta realidad resulta contraria a la consideraci贸n de que los peque帽os inversores 鈥渘o tienen otro medio de obtener informaci贸n que el folleto de la oferta p煤blica, a diferencia de lo que puede ocurrir con los grandes inversores鈥. Diferenciaci贸n que permite contraponer a los peque帽os frente a los grandes a efectos de considerar la nulidad por vicio en el consentimiento de los primeros para negarla en los segundos.

Es cierto que los peque帽os inversores no leen el folleto y se dejan llevar por la opini贸n creada por los analistas. Lo cual significa que si el error nace de la opini贸n de los analistas s贸lo puede haber error cuando la inexactitud del folleto ha llevado a error tambi茅n a los analistas. Luego si el peque帽o inversor pueda incurrir en error por las inexactitudes en el folleto sin leerlo, qui茅n sin duda puede alegar error por el folleto inveraz es el gran inversor que lee el folleto y est谩 al corriente de la opini贸n de los analistas.

Por lo dem谩s, la sentencia descarta las opiniones de aquella doctrina que mantiene que aplicando la Ley de Sociedades de capital estar铆a prohibido anular la suscripci贸n de acciones, pues dicha nulidad dar铆a lugar a una reducci贸n de capital contraria a los acreedores. Para descartar esta posici贸n doctrinal, la Sala mantiene que la legislaci贸n del mercado de valores es ley especial frente a las normas de protecci贸n del capital de la Ley de sociedades de capital. De tal modo que 鈥渓os acreedores de la sociedad no est谩n protegidos hasta el punto de que la sociedad no pueda contraer deudas de resarcimiento鈥.

Pero incurre en la contradicci贸n de no aplicar la Ley 41/1999, de 12 de noviembre, sobre sistemas de pagos y de liquidaci贸n de valores, conocida como 芦Ley de Firmeza禄 de las operaciones que tienen lugar en el mercado, que proh铆be anular una suscripci贸n de valores que se liquidan a trav茅s de Iberclear.

Seg煤n lo dispuesto en el art铆culo 43 del Real Decreto 1310/2005, de 4 de noviembre: 鈥淟a tramitaci贸n, formalizaci贸n y liquidaci贸n de las ofertas se realizar谩 en la forma prevista en su folleto. Cuando la oferta tenga por objeto valores que vayan a negociarse en las bolsas de valores, se efectuar谩n a trav茅s de los sistemas y procedimientos y conforme al r茅gimen de aseguramiento y garant铆a que tengan establecidos las bolsas de valores y la sociedad de gesti贸n de los sistemas de registro, compensaci贸n y liquidaci贸n de valores鈥. Este art铆culo resultaba de aplicaci贸n a la OPS de Bankia. Siendo as铆 las 贸rdenes de suscripci贸n de la OPS de Bankia 鈥渟er谩n firmes, vinculantes y legalmente exigibles para el participante obligado a su cumplimiento y oponibles frente a terceros, no pudiendo ser impugnadas o anuladas por ninguna causa鈥. (Art. 11.1 Ley de Firmeza).

El Tribunal Supremo recurre a la primac铆a de las leyes del mercado para salvar los problemas de la nulidad de la suscripci贸n de acciones derivadas de la aplicaci贸n de la Ley de Sociedades de Capital, pero ignora la Ley de Firmeza que blinda la ordenes ejecutadas a trav茅s de Iberclear como principal mecanismo de protecci贸n de la seguridad jur铆dica y la estabilidad del mercado de valores.

A su vez, la sentencia cita y se basa en el art铆culo 28 de la Ley del Mercado de Valores (en la actualidad art. 38 TRLMV) que regula en Derecho espa帽ol las consecuencias del folleto inveraz. Este art铆culo se muestra respetuoso tanto con la legislaci贸n societaria como con la Ley de Firmeza al establecer que las consecuencias de ofrecer valores con un folleto inveraz son indemnizatorias. El emisor ser谩 responsable de los da帽os y perjuicios que hubiere ocasionado.

Es cierto que el principio de congruencia le impide indemnizar cuando la demanda pide la nulidad, pero tambi茅n es cierto que no todo vale para hacer justicia social.

print button gray Jurisprudencia social en la Sala Primera

5 comentarios

  1. […] Ello es as铆 con independencia de que el art. 56 de la Ley de Sociedades Capital establezca una relaci贸n tasada de las causas de nulidad de la sociedad (tambi茅n aplicables聽a los aumentos de capital)聽entre las que no se encuentran los vicios del consentimiento. Sin embargo, en opini贸n del profesor Zunzunegui, esto chocar铆a con聽la Ley 42/1999,聽de 12 de noviembre, sobre sistemas de pagos y de liquidaci贸n de valores, que proh铆be anular una suscripci贸n de valores que se liquidan a trav茅s de Iberclear y con Real Decreto 1310/2005, de 4 de noviembre (ver link) […]

  2. […] Seg煤n reconoce la sentencia la demanda 鈥渆s un tanto confusa en la determinaci贸n de la acci贸n ejercitada, del tenor literal del petitum transcrito, as铆 como de los fundamentos jur铆dicos鈥. Pero esta falta de claridad no le impide pronunciarse en un caso de tanta relevancia para la estabilidad de la banca. La t茅cnica deja paso a la jurisprudencia social. […]

Deja un comentario