Comparecencia de Julio Segura, presidente de la CNMV, ante la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso de los Diputados
Fernando Zunzunegui

congr13 Segura rinde cuentasLos recelos que suscitó su acceso al cargo tras la polémica dimisión de su predecesor Manuel Conthe, se van disipando. Primero fue la publicación de un transparente Plan de Actividades de la CNMV, a través del cual se podrán evaluar los resultados de la gestión su presidente. Ahora, Segura se ha mostrado fiel continuador de su modelo de supervisor, dando cuenta ante el Congreso del desarrollo de las actividades de la CNMV en el pasado ejercicio con proliferación de datos y propuestas de futuro.

Su política de supervisión se ha centrado con buen criterio en evaluar el control interno de los intermediarios, la detección de conflictos de interés y la vigilancia de la comercialización de instrumentos financieros entre inversores minoristas.

Segura se muestra partidario de reformar la Ley del Mercado de Valores (LMV), con el fin de convertirla, siguiendo el modelo Lamfalussy, en una ley de principios. Dejando el detalle de la compleja regulación financiera al reglamento.

Propone además igualar la CNMV, en cuanto a poderes de inspección, con los que dispone la Comisión Nacional de la Competencia (CNC). Debería existir un sistema más ágil de sanciones, como multas cautelares (“semiautomáticas” dice Segura), por incumplimientos típicos como por ejemplo por la falta de contestación a los requerimientos de la CNMV. Aunque habría que puntualizar aquí que ya existen algunas multas de este tipo en la LMV. Por ejemplo, las multas de hasta 500.000 euros que puede imponer la CNMV a los chiringuitos financieros que requeridos para que cesen en su actividad continúen desarrollándola. Multas que además pueden reiterarse con ocasión del incumplimiento de ulteriores requerimientos.

Pero lo más innovador es la propuesta de reconocer a la CNMV la capacidad para reclamar a los infractores el resarcimiento del daño producido a los inversores. Bajo la ley vigente la CNMV puede multar, pero no reclamar los daños y perjuicios ocasionados a los inversores. Esa capacidad la tiene la SEC pero no la CNMV.

Esta medida supondría convertir a la CNMV en defensor de los derechos subjetivos de los inversores. Mejor sería en nuestra opinión desarrollar el mandato legal de nombrar Comisionados, otorgando a estas nuevas figuras las facultades para reclamar daños y perjuicios por cuenta de los inversores.

La CNMV o la CNSF que la sustituya, debe configurarse como una autoridad de mercado, que vele por el cumplimiento normativo y el buen funcionamiento de los mercados financieros. Debe ser una institución neutral, equidistante entre los profesionales del mercado y los clientes inversores.

También se ha ocupado el presidente de la CNMV de temas recientemente tratados en esta publicación, como son las nuevas cartas-circulares de la CNMV en las que interpreta la ordenación financiera, la necesidad de dotar a la Bolsa de un reglamento de mercado y el Plan de Educación Financiera.

Cartas-circulares

Respecto a la facultad de interpretar las normas, Segura clarifica cual está siendo la actuación de la CNMV, superando el personalismo de Fernández-Armesto y revocando el criterio negacionista de Valiente. Según dice Segura: “En 2007, la CNMV intensificó la publicación de criterios y recomendaciones. De las antiguas cartas del Presidente u opiniones expresadas oralmente, se ha pasado a un sistema exclusivo de publicación en la página web de los criterios y recomendaciones aprobados o visados por el Comité Ejecutivo y que manifiestan, por tanto, posturas institucionales y no opiniones personales.”

La necesidad de dotar a la Bolsa de un Reglamento

La falta de un criterio claro sobre el capital flotante mínimo que deben mantener las sociedades que cotizan en Bolsa, le sirve de pretexto a Segura para afirmar que: “Con independencia de que pueda resultar pertinente algún cambio regulador, corresponde, en primera instancia, a la sociedad propietaria de las infraestructuras de mercado, BME, modificar cuanto antes el Reglamento de Bolsas, que data en esta materia del año 1967, con el fin, entre otros objetivos, de asegurar que todas las acciones admitidas a cotización mantienen una adecuada difusión y son negociadas con la suficiente frecuencia.” Este el mensaje: la necesidad de actualizar el Reglamento de las Bolsas; y el destinatario: Bolsas y Mercados Españoles. Pero recordemos que el Reglamento de las Bolsas de 1967 fue aprobado por un Decreto del Gobierno, que BME no puede modificar. Los pasos a dar serían los siguientes: primero el gobierno debe derogar por Real Decreto el Reglamento de las Bolsas de 1967, y a continuación, las sociedades rectoras podrán entonces aprobar y publicar, previa autorización del Ministro de Economía y Hacienda , el nuevo Reglamento de las Bolsas.

Plan de Educación Financiera

Tras las voces críticas recibidas, se desvela ahora que: “El Plan tiene prevista una financiación de dos millones de euros para los próximos cuatro años que sólo incluye los gastos externos a ambas instituciones, tales como publicidad, página web propia, materiales didácticos, formación del profesorado, a lo que hay que añadir los costes internos.”

Referencia

Comparecencia de D. Julio Segura, Presidente de la CNMV, ante la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso de los Diputados, Madrid, 11 de junio de 2008

print button gray Segura rinde cuentas

Deja un comentario