bitcoin 3089728 1920 El nuevo marco regulatorio de criptoactivos MiCA, a debate

Con motivo de la propuesta del Reglamento MiCA para la regulación de los criptoactivos, se ha celebrado, el 26 y 27 de noviembre,  un Congreso Internacional en el Distrito Digital de Alicante, bajo la dirección del Dr. Agustín Madrid Parra, catedrático de Derecho Mercantil en la Universidad Pablo de Olavide y la Dra. Carmen Pastor Sampere, directora de Baes BlockchainLab.

La Unión Europea ha realizado esta propuesta con la intención de asegurar que el marco normativo sea favorable a la innovación y crear un entorno favorable al desarrollo de un mercado común, lo que a su vez permitiría aprovechar todas las ventajas que ofrece el mercado interior y armonizar los requisitos de información, aportando así importantes beneficios intangibles.

En la sesión de apertura, Esther Barruetabeña, especialista de la División de Innovación Financiera del Banco de España, comentó que el objetivo del Eurosistema es estar preparados ante una posible emisión de Euro digital. Las dos condiciones más importantes para llevarla a cabo serían que disminuyera significativamente los pagos en efectivo y que viniera dado como respuesta a soluciones privadas no supervisadas en Europa.

En cuanto a las oportunidades, Jose Luis Rodriguez, del Departamento de Promoción de la competencia de la CNMC, señala que el fenómeno Fintech proporciona innovación de proceso y de producto, así como la personalización de servicios financieros. A esto habría que sumarle mayores niveles de competencia (desagregación y carácter sistémico) y una importante inclusión financiera.

La emisión de dinero electrónico supone una creación ex novo, siempre que se represente ese crédito, pasando a ser algo distinto (token o elemento de pago). Existe ahora mismo un reto, y es saber si el dinero es reutilizable o no. Aquí el profesor Madrid Parra comenta que esta tecnología permite que se reutilice el token. Lo que persigue MiCA en todo momento es que no se convierta en un depósito bancario. Eso lo consigue indirectamente, señalando expresamente que no se puedan pagar intereses por la tenencia de Stablecoins por parte del usuario.

En cuanto a la descripción de los activos de reserva, Marina Echebarria, miembro del Grupo de investigación DIDINET, apunta que tendrán que nombrarse y describirse con una evaluación pormenorizada de los riesgos que puedan afectar a esos activos de reserva. Se tendrá que describir el procedimiento de creación y destrucción de las fichas referenciadas a esos criptoactivos. También habrá que indicar si esa reserva va a ser invertida o va a ser una reserva estable, no estando sujeta a los posibles vaivenes de una inversión.

Tratando la emisión propiamente dicha de los criptoactivos, MiCA proporciona una serie de poderes para ejercer la suspensión, modificación o incluso su cancelación. Sin embargo, cuando esa emisión llegue de fuera de Europa, esos poderes podrían llegar a no tener la eficacia necesaria, por lo que hay que trabajar aún en esta vertiente exterior. Haciendo referencia al llamado libro blanco de criptoactivos, Alfonso Martínez-Echevarría enfatiza que es la clave para que se supervise ex post, pero mientras tanto, ya se habrá conseguido estar en el mundo de la legalidad y haber negociado con los posibles inversores. Es importante saber que no hay una aprobación previa si no una supervisión ex post con estos pasos: elaboración, notificación, publicación y entonces, ya se habrá obtenido el permiso.

En cuanto a la titularidad de las acciones, se podría hacer una “blockchain notarial” en la que se pudiesen transmitir esas acciones representadas por títulos al portador, con lo que se aseguraría la privacidad de los titulares al estar amparada por el secreto de protocolo. También en caso de convocatoria de junta general se podría informar al órgano de administración cuales son los socios en cada momento, ya que el blockchain actuaria también como deposito notarial.

María Jesús Blanco, de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, valora la colocación de criptoactivos y explica que ésta se basa en unas fuertes obligaciones informativas precontractuales, estando las normas de conflicto de interés contempladas expresamente sobre cómo se resolverán los conflictos que aparezcan en esta materia. “En cuanto a recepción y transmisión de órdenes, los procedimientos deben ser públicos y se prohíben las remuneraciones por enviar las órdenes a la plataforma especifica o al proveedor, existiendo también una prohibición expresa de uso indebido de información relativa a las órdenes de los clientes.”

Para el asesoramiento sobre criptoactivos, Maria Teresa Paracampo, desde la Universidad de Bari en Italia, nos explica que los proveedores de servicios autorizados evaluarán la compatibilidad de tales criptoactivos con las necesidades de los clientes, recomendándolo únicamente cuando redunde en interés de los mismos. A estos efectos, los proveedores de servicios solicitarán información sobre el conocimiento y la experiencia del cliente en relación con los criptoactivos: sus objetivos, situación financiera (incluida la capacidad de soportar pérdidas), y su comprensión básica de los riesgos que conlleva la adquisición de criptoactivos. “También deberán advertir a los clientes de que, debido a su negociabilidad, el valor de los criptoactivos puede fluctuar”. El marco de asesoramiento se separa del sistema MiFID, lo cual es un retorno al pasado.

En un principio parecía que se trataba de huir de la intermediación en el ámbito de los criptoactivos, siendo esa además su razón de ser, pero se está viendo cómo se empieza a someter a la intermediación tradicional tal como sucede en otros ámbitos del sector financiero.

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