La revista INVERSIÓN publica esta semana un reportaje que analiza si los ahorros de los españoles están seguros ante la crisis provocada por el coronavirus e informa sobre qué productos de inversión y ahorro están más protegidos

Ahorro Zunzunegui Ahorro: ¿está protegido frente al coronavirus?La crisis financiera nos enseñó una lección: proteger los ahorros y la inversión. El Banco de España y la CNMV se pusieron manos a la obra e impulsaron medidas para preservarlo ante futuras crisis.

Ahora llega el coronavirus y pone a prueba las reformas de los supervisores. ¿Serán estas el antídoto que necesitan los ahorros para protegerse de la crisis? Los expertos creen que sí.

Según publica la revista INVERSIÓN en su número de esta semana, que se distribuye a través de  Kiosko y Más y Pressreader, una de las consecuencias generadas por la pandemia del coronavirus es la destrucción del tejido empresarial.

Solo en marzo se cerraron 122.000 empresas, lo que supuso un 8,2 por ciento del total. Y las previsiones apuntan a que la devastación continuará como mínimo hasta final de año.

De estos cierres es posible que no se libren algunas entidades financieras. Aseguradoras, agencias de valores, sociedades de valores, gestoras de fondos de inversión y de planes de pensiones e, incluso, bancos pueden verse en problemas si la economía se hunde más.

Ante ello, los ahorradores se preguntan si están a salvo sus ahorros o corren peligro.

Esta pregunta hay que dirigirla al Banco de España y a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que, tras finalizar la crisis de 2008, se propusieron como objetivo proteger el patrimonio financiero de los ciudadanos. Y según los expertos lo han conseguido.

«Los ahorros de los españoles están ahora mejor protegidos que hace 12 años» asegura Jesús Pérez, profesor del IEB.

Protección esencial si se tiene en cuenta que el ahorro financiero de las familias españolas se situó en 2,41 billones de euros a finales de diciembre de 2019.

En el año, los hogares españoles incrementaron en 151.754 millones de euros su saldo en activos financieros, un 6,7 por ciento más que en diciembre del ejercicio anterior.

Pero ¿cómo protegen los supervisores el ahorro de las familias y hasta qué importe está garantizado? Todo depende del producto de ahorro o de inversión que posean.

Depósitos y cuentas bancarias

Los ahorros que los ciudadanos tienen en depósitos y en cuentas corrientes de los bancos -a cierre de 2019 alcanzaron los 711.192 millones de euros- están, en parte, protegidos, debido a que la banca cuenta con un fondo de garantía de depósitos (FGD).

En el caso de que el banco quiebre o tenga problemas que le impidan hacer frente a sus pagos y obligaciones, el fondo los asume y el depositante puede recuperar su dinero.

Esta garantía también cubre el capital que el ahorrador tenga en valores negociables e instrumentos financieros que hayan sido confiados a la entidad de crédito para su depósito, registro o para realizar algún servicio de inversión.

El importe cubierto por el FGD tiene un límite de 100.000 euros por titular y por entidad.

Esto es, si un ahorrador tiene, por ejemplo, 5.000 euros en una cuenta corriente y unos depósitos a plazo por valor de 50.000 euros, en caso de que el banco sufriera problemas de liquidez y tuviera que intervenir el fondo de garantía, el ahorrador recuperaría el total del dinero depositado en esa entidad, 55.000 euros.

Si figuran dos titulares en una misma cuenta o depósito, la cobertura es de 100.000 euros para cada uno, es decir, podrían recuperar hasta 200.000 euros entre los dos.

El ahorro financiero de las familias españolas se situó en 2,41 billones de euros a finales de diciembre de 2019

La cuestión que se plantea es hasta qué punto podrá hacer frente el FGD a estos pagos en el caso hipotético de que la crisis obligue a cerrar varios bancos.

Según los últimos datos oficiales, el fondo de garantía de depósitos cerró 2018 con un patrimonio de 2.181 millones de euros, una cifra que, según los expertos, no cubriría ni los costes ocasionados por un banco mediano.

«Ante una insolvencia importante o generalizada de los bancos españoles, el fondo de garantía de depósitos no tendría dinero suficiente para aportar la liquidez que les correspondería a los ahorradores», apunta Juan José Pintado, profesor del Centro de Estudios Financieros.

¿Qué les pasaría entonces a los clientes con cuentas o depósitos? «En primera instancia se pediría la colaboración de otras entidades, o bien para aportar más fondos, o bien para realizar un préstamo al FGD, como ya se planteó en Italia a finales de 2018», apunta Estefanía González, responsable de contenido y portavoz de finanzas personales de Kelisto.

El importe cubierto por el FGD tiene un límite de 100.000 euros por titular y por entidad

Además, según Fernando Zunzunegui, socio fundador de Zunzunegui Abogados y coordinador legal de EFPA, ese capital se cubriría con anticipos públicos y, a pesar de que no hay un fondo de garantía de depósitos europeo, en caso de ser necesario, «el Banco de España en coordinación con el Banco Central Europeo deberían gestionar la financiación para hacer frente a la cobertura».

No obstante, el ahorrador también puede tomar medidas para salvaguardar su dinero, y una forma de hacerlo es que aquel que posea más de 100.000 euros en depósitos o cuentas corrientes debe dividir la cantidad y colocarlo en distintas entidades o dejarlo en el mismo banco, pero a nombre de varios titulares.

También debe tener en cuenta que los bancos españoles son solventes y están ahora mejor preparados para enfrentarse a una crisis económica, después de que tras la crisis financiera de 2008 les obligaran a fortalecer sus balances.

Fondos de inversión y planes de pensiones

El fondo de garantías de depósitos no cubre el dinero invertido en fondos de inversión ni en planes de pensiones, pero tampoco lo necesitan.

En ambos casos existe una separación entre la entidad que gestiona el fondo de inversión o el plan de pensiones y la entidad depositaria, por ello si esta quiebra, las participaciones del fondo no sufrirían pérdidas de valor. La sociedad gestora simplemente tendría que sustituir esa entidad depositaria por otra.

Tampoco peligra el dinero de los partícipes si quiebra la gestora, ya que «el patrimonio del fondo está separado del balance de la sociedad gestora y esta no tiene acceso ni al dinero ni a los valores del partícipe», apunta Ángel Martínez-Aldama, presidente de Inverco.

En este caso intervendría la CNMV para traspasar los fondos a otra gestora, como ya ocurrió en 2015, cuando tras la intervención de Banco Madrid, la CNMV nombró a Renta 4 como gestora provisional de los fondos del banco.

La inversión de los partícipes tampoco corre riesgos si es la entidad comercializadora de los fondos la que cierra. «Esto no supondría ningún problema, ya que el fondo no estaría en el balance de la entidad, por tanto, ante una hipotética quiebra, ese fondo estaría sano y salvo», apunta Estefanía González.

Con los planes de pensiones ocurre lo mismo, independientemente de que estén gestionados por una aseguradora que opere en el ramo de vida o por una entidad gestora, «estos tampoco consolidan en el balance de la entidad, por lo que no se verían afectados por su quiebra», asegura Jesús Pérez.

A cierre de 2019, el patrimonio acumulado por las familias en fondos de inversión alcanzó los 229.542 millones de euros, y el de planes de pensiones superó los 124.371 millones.

Seguros de vida-ahorro

El dinero colocado en estos seguros, entre los que se encuentran los Planes Individuales de Ahorro Sistemático (PIAS), los Planes de Previsión Asegurados (PPA), los Seguros Individuales de Ahorro a Largo Plazo (SIALP) y los unit linked, está amparado por un fondo administrado por el Consorcio de Compensación de Seguros que opera como fondo de garantía en caso de liquidación de entidades aseguradoras.

Si la aseguradora es liquidada, el consorcio tiene la obligación de proteger a todos los clientes a los que esta deba dinero y asume el pago de sus deudas. De esta manera, el asegurado no tiene que esperar a que concluya la liquidación de la entidad y cobra antes.

Desde que está vigente este sistema, los clientes ‘atrapados’ en una aseguradora con problemas han recuperado de media 83 euros de cada 100 que tenían en la entidad; pero más de una cuarta parte lo ha recuperado todo. El ahorro acumulado en seguros por las familias españolas alcanzó en 2019 los 263.779 millones de euros.

Clientes de empresas de servicios de inversión

Para proteger el capital de los clientes de empresas de servicios de inversión, como sociedades o agencias de valores, existe el fondo de garantía de inversiones (Fogain) que cubre hasta un límite de 100.000 euros por titular los valores o instrumentos financieros que tenga depositados el ahorrador en dicha empresa en caso de que sea declarada insolvente.

«En estos casos, los ahorros de los clientes sí forman parte del balance de estas entidades y si quiebran, sus clientes se pueden beneficiar del Fogain», señala Ángel-Martínez Aldama.

Elegir el producto más adecuado

Pero no solo los supervisores deben proteger el patrimonio financiero de inversores y ahorradores, son ellos los primeros que tienen que asumir la responsabilidad de salvaguardarlo.

Por ello los expertos les recomiendan que sean muy minuciosos a la hora de decantarse por un producto de ahorro o de inversión, que analicen sus riesgos según su perfil inversor y estudien sus garantías.

Publicado en Revista Inversión

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