congresoZZ 300x225 Control de datos y fintech a debateEl 23 y 24 de noviembre se celebró en Madrid el Congreso Internacional sobre Insolvencia y Mercados de Crédito donde se trataron las novedades más importantes en esta materia y las mejoras necesarias en la regulación del sistema crediticio español, con el fin de evitar la exclusión financiera del deudor que fracasa y el encarecimiento generalizado del crédito para todos los solicitantes.

El congreso consiguió un gran éxito de partición completando ambos días el aforo del Colegio Notarial de Madrid. Un total de cuatro conferencias, cuatro mesas redondas, la presentación del libro ‘La prevención del sobreendeudamiento privado. Hacia un préstamo y consumo responsables’ y la proyección del cortometraje ‘El corredor’ culminaron un amplio programa con invitados de ámbito internacional de excepción.

La inauguración de las jornadas corrió a cargo de José Amérigo, secretario general técnico del ministerio de Justicia, y de Ignacio Lizasoain, vicerrector de Política Científica, Investigación y Doctorado de la Universidad Complutense, que dieron paso a la primera conferencia del congreso: ‘Efectos económicos de los sistemas de intercambio de información sobre solvencia en los mercados de crédito’, con Pablo Padilla, profesor del Graduate School of Economics, como ponente. Seguidamente, María Lissowska, de la dirección general de Salud y Consumidores en la Comisión Europea, expuso ‘El plan de acción de servicios financieros destinados a los consumidores’.

Los datos de solvencia patrimonial y la protección de datos

Una de las mesas redondas del congreso, moderada por Matilde Cuena, directora del evento, analizó ‘Los datos sobre solvencia patrimonial ante el Reglamento Europeo de Protección de datos personales’, y contó con las intervenciones de José Luis Piñar, catedrático de Derecho Administrativo en la Universidad San Pablo-CEU y exdirector de la Agencia Española de Protección de Datos, Pablo Pascual, director de asesoría jurídica de Experian España, Lorenzo Prats, catedrático de Derecho Civil de la Universidad Autónoma de Barcelona, y Carlos Alonso, director de la asesoría jurídica de Equifax Ibérica.

En sus respectivas ponencias todos los invitados coincidieron en señalar que la información de solvencia que recogen los bureau de crédito es tanto positiva como negativa, aunque, tal y como expresó Carlos Alonso, los “mal llamados” datos positivos de solvencia “pueden tener un efecto positivo o negativo” en el consumidor porque se refieren a su endeudamiento (importe financiado, créditos e incluso pago de suministros).

Según la opinión de Alonso, para evitar el sobreendeudamiento una de las medidas primordiales es contar con información de carácter objetivo que permita medir la capacidad de pago de un consumidor. José Luis Piñar, por su parte, introdujo en el debate el concepto de ‘interés legítimo’ y el cambio radical de modelo a raíz del nuevo Reglamento europeo sobre protección de datos.

Lorenzo Prats señaló que “la protección de datos es un derecho fundamental” y es el consumidor quien decide qué datos comparte salvo que se demuestre el ‘interés legítimo’. Opinión que contravino José Luis Piñar, quien destacó que el “Reglamento no parte de la base del consentimiento” y existen otros elementos “al mismo nivel”. Pablo Pascual, por su parte, expresó que “si alguien va a pedir un crédito debe ser transparente”, y entiende que los ficheros positivos o negativos son iguales en cuanto a la intromisión en la privacidad.

Carlos Alonso hizo hincapié en que los datos de solvencia patrimonial son un “claro ataque a la privacidad” del consumidor, y recordó que en 2006 el Tribunal de Justicia de la Unión Europea advirtió que “el consumidor no hay que verlo como a uno, hay que verlo en conjunto”. En este sentido resaltó que lo más importante en el manejo de los datos es respetar el principio de exactitud y señaló que un ciudadano que no quiere participar en el crédito debería tener derecho a no compartir su información positiva.

Opinión que compartió Lorenzo Prats, quien puso el ejemplo de la autoridad financiera británica, el FCA, que está regulando estos ficheros en base a que “quien quiera estar ahí que lo solicite”, sin que sea el mercado el que incluya los datos sin el consentimiento del usuario.

Los ponentes también coincidieron en señalar que existen distintos requisitos en cada país europeo y que el modelo de Reglamento no busca que los estados miembros regulen por ley los supuestos de interés legítimo.

Fintech y big data

La siguiente mesa redonda trató ‘El nuevo escenario financiero para PYMES y consumidores. Fintech y big data’ con la participación de Fernando Zunzunegui, profesor de Derecho del Mercado Financiero en la Universidad Carlos III de Madrid, Pablo Blasco, director de Fintech España, Ricard Martínez, director de la cátedra Microsoft en la Universidad de Valencia, Javier Puyol, exdirector de la asesoría jurídica contenciosa de BBVA, y Jesualdo Domínguez, de la dirección general del servicio jurídico de la CNMV.

En esta mesa redonda se evidenciaron las diferentes posturas entre la industria fintech y el ámbito académico en cuanto a los riesgos para el consumidor y la regulación de este nuevo sector tecnológico. Para Pablo Blasco, los principales riesgos de fintech se encuentran en el fraude y la morosidad. Sin embargo, Fernando Zunzunegui apuntó a un posible riesgo sistémico mayor que el actual en el momento que las nuevas plataformas monopolicen el mercado, así como un posible riesgo de confianza o solvencia: “Lo peor que le puede ocurrir a fintech es la pérdida de confianza. Podría retrasar su implementación una década”. Según Zunzunegui, la incipiente industria debe basarse en los principios de neutralidad tecnológica, proporcionalidad e integridad. Además, el profesor señaló que mientras en la actualidad un deudor desaparece del listado de morosos al saldar sus obligaciones, cuando “un perfil digital con miles de datos que no controlas te haya rechazado, date por muerto, una muerte civil por exclusión financiera”.

Jesualdo Domínguez, por su parte, señaló que la regulación de las tecnofinanzas debe basarse en el principio de neutralidad aunque haciendo hincapié en que “la regulación no debe ser un obstáculo para la innovación”. En este sentido, Pablo Blasco expresó que hay que huir de cualquier paternalismo a la hora de regular e incidió en la educación como elemento clave para la protección del usuario. “El dato va a ser el petróleo del siglo XXI” y “viene una generación donde el dato no tiene valor”, de ahí la importancia en formar a la ciudadanía. Domínguez compartió la necesidad de formar a la ciudadanía porque según su opinión no está claro que los consumidores que usarán productos complejos tengan los conocimientos suficientes para ello, entendiendo al inversor como “irracional” y más “vulnerable”. Como ejemplo Pablo Blasco aportó el dato de que apenas ningún usuario de Facebook ha leído las condiciones de uso antes de abrir una cuenta en esa red social. Ante lo que Fernando Zunzunegui preguntó: “¿Acaso Facebook no sabe que sus usuarios no leen las condiciones? ¿No han podido sus cualificados ingenieros cambiarlo para que se lea?”.

Ricard Martínez destacó en sus intervenciones la importancia, al hablar de tecnología, de “ser conscientes de que pone en juego nuestra libertad”. El uso de big data, según Martínez, con múltiples datos, entre ellos los sociales, supondrá que “quien fue pobre en esta crisis, volverá a serlo en la siguiente”. “Ahora cargo con una mochila digital” y ese perfil es objeto de análisis por una máquina que toma una decisión automatizada, “big data no tiene alma”, sentenció.

Jesualdo Domínguez, por su parte, señaló a sandbox como posible solución a los riesgos de fintech, que actuaría como “puerto seguro” donde el inversor puede ver que la actividad se está supervisando y “no se produce delito”. “Las herramientas nos dan la solución: RegTech”, apuntó Zunzunegui: “Los bancos tendrán que diseñar productos que cubran las necesidades del cliente eliminando por tanto el riesgo de distribución inadecuada”. También destacó el modelo francés de soundbox, con simplificación  normativa y puerto seguro para toda la industria fintech, como posible vía para minimizar los riesgos y garantizar a su vez la igualdad y eliminar los privilegios entre competidores.

La solución de la insolvencia

La segunda jornada del congreso se centró en los mecanismos de segunda oportunidad para las personas físicas insolventes. La primera cita fue con Ondrej Vondracek, representante del departamento de Justicia de la Comisión Europea, y su conferencia ‘Líneas generales de la Propuesta de Directiva sobre marcos de reestructuración preventiva y segunda oportunidad’, a quien siguió Jason Kilborn, profesor en Marshall Law School de Chicago, con la conferencia ‘La insolvencia de la persona natural. Perspectiva internacional’.

La última mesa redonda del congreso, ‘Hacia un nuevo régimen de segunda oportunidad para las personas físicas insolvente. La adaptación del Derecho español a la Propuesta de Directiva’, contó con Matilde Cuena, profesora de Derecho Civil en la Universidad Complutense, Juan Mora, economista titulado del servicio de estudios del Banco de España-Eurosistema, y con Ignacio Tirado, profesor de Derecho Mercantil en la Universidad Autónoma de Madrid.

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