Fernando Zunzunegui

ERC13 300x199 Sobre la falta de idoneidad de Elvira Rodríguez para presidir la CNMV tras el caso GowexEl MAB es un sistema multilateral de negociación sometido a la supervisión de la CNMV. Es un mercado gestionado por Bolsas y Mercados Españoles (BME), que funciona bajo el control de la CNMV.  Tras publicar Gotham City Research su informe sobre Gowex, la CNMV comunicó que iba a analizar si podía generar conductas infractoras de la normativa de abuso de mercado, manifestando que: “las competencias de la CNMV en este contexto se reducen a la vigilancia de las conductas de abuso de mercado y al cumplimiento de los procedimientos que rigen el funcionamiento del MAB”. De este modo la CNMV pretendía eximirse de responsabilidad por la falta de supervisión en el caso Gowex, descargándola en BME como  sociedad gestora del MAB. Esta comunicación es inaceptable e impropia de un supervisor financiero. Contiene información incorrecta que crea confusión en el mercado.

La gestión por BME del MAB es un servicio de inversión recogido en el art. 63.1.h LMV, cuya supervisión corresponde a la CNMV. Además lo que estaba en juego en aquel momento era la suspensión de la negociación de Gowex ante datos que estaban afectando gravemente a la cotización. Y la CNMV tiene la potestad de “acordar la suspensión o exclusión de la negociación de un instrumento financiero, ya sea en un mercado secundario oficial o en un sistema multilateral de negociación” (art 85.2.k LMV). Es cierto que el Reglamento del MAB faculta a BME para acordar la suspensión de la negociación, pero no es menos cierto que la CNMV tiene potestad para hacerlo. La CNMV es el supervisor de última instancia. De no suspender BME la cotización en un caso que lo justifique, como la publicación de informe de Gotham City Research, debe hacerlo la CNMV. De hecho la supervisión del MAB corresponde de forma coordinada a la CNMV y a BME, sin olvidar que la última palabra la tiene siempre la CNMV. BME ante cualquier incidencia debe ponerla en conocimiento de la CNMV.

En suma, la CNMV es el supervisor del MAB y debe coordinarse con BME para asegurar su correcta supervisión. No es un mercado autorregulado como ha dicho Elvira Rodríguez. Es un SMN con una regulación muy semejante a las Bolsas que la CNMV puede aligerar. Lo que no puede ser es que la presidenta de la CNMV manifieste que es un mercado autorregulado que debe mejorarse como si fuera algo hasta ahora ajeno a su negociado. Un político puede actuar así, tirando balones fuera, pero un supervisor financiero no. Está en juego la financiación empresarial.

Decir que el MAB es un mercado “con un alto índice de mortandad de empresas”, con una naturaleza “arriesgada”, dedicadas en su mayoría al sector tecnológico y expuestas a los “avatares del mercado”, no hace ningún favor a este nuevo canal de financiación empresarial. También en la Bolsa los inversores se someten a los avatares del mercado. Estas manifestaciones de la presidenta de la CNMV, por el momento en que se hacen, vienen de algún modo a justificar que los accionistas de Gowex hayan perdido su dinero. Cuando lo cierto es que han perdido su dinero no por los avatares del mercado sino por un fraude. Un fraude cuya prevención correspondía a la CNMV como supervisor último del MAB. Por otro lado, calificar el caso de Gowex como una “desgracia”, es decir como algo ocasionado por la suerte adversa, es muy significativo, pues lo cierto es que no se puede dejar al azar el funcionamiento de los mercados.

La elección de un supervisor financiero es tarea difícil. Se trata de elegir una persona experta en la materia con la independencia suficiente para disciplinar el mercado. Debe saber y tener criterio. La supervisión es un arte. El supervisor debe tener el don de la oportunidad, y hacer lo que tiene que hacer en el momento oportuno.

Elvira Rodríguez no reunía en el momento de su elección los requisitos para presidir la CNMV. Ni era experta en el mercado de valores ni era una persona independiente del poder político. Carecía de la autoridad y conocimientos necesarios para conducir nuestro mercado de valores. Pedimos entonces que se suspendiera su nombramiento pues: “Los mercados financieros siguen siendo el centro del huracán. No podemos consentirnos más errores. Si en su día Gescartera fue un error, ahora sería letal”. Desgraciadamente las previsiones se han cumplido, los errores se han multiplicado. Tras la falta de previsión con Pescanova, su conducta en el caso Gowex vienen a confirmar que Elvira Rodríguez no es una persona idónea para el cargo que ocupa.

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